Las telas de araña no aparecen por casualidad: buscan rincones tranquilos, poca circulación y algo de descuido. Con algunos hábitos simples y repelentes caseros, es posible mantenerlas lejos sin recurrir a productos agresivos.
Seamos sinceros: a casi nadie le encanta encontrarse una tela de araña en la esquina del techo. Aunque sabemos que las arañas cumplen su función en la naturaleza, y que ayudan a controlar otros insectos, preferimos que construyan sus “casitas” en el jardín o en los árboles, no en el living o en el baño.
La buena noticia es que mantener la casa libre de telarañas no es complicado. Con constancia y algunos trucos caseros, puedes evitar que se instalen donde no las quieres. Aquí te compartimos cinco consejos prácticos y fáciles de aplicar.
1. No descuides los rincones altos
Las arañas suelen elegir los lugares más tranquilos de la casa: esquinas del techo, marcos de puertas y ventanas, detrás de muebles o lámparas. Muchas veces limpiamos lo que está a la vista y olvidamos mirar hacia arriba.
Dedica unos minutos a la semana a pasar un plumero, una escoba o la aspiradora por estas zonas. Esa simple rutina evita que las telas se acumulen y que las arañas vuelvan a instalarse.
2. Amoníaco diluido para zonas estratégicas
Otra opción es preparar una mezcla con amoníaco y agua, el procedimiento es el mismo: colocar en un atomizador, agitar y aplicar en puntos de posible ingreso. Eso sí, usa el amoníaco con cuidado y en espacios ventilados, evitando inhalarlo directamente.
Este truco es ideal para bordes de ventanas, marcos de puertas y zonas menos visibles.
3. Vinagre y agua
Si prefieres evitar productos químicos, el vinagre puede convertirse en tu mejor aliado. Solo necesitas mezclar vinagre y agua, luego coloca la mezcla en un atomizador, agita bien y rocía en marcos de puertas, ventanas, esquinas y rendijas. El olor actúa como repelente natural y ayuda a mantener a las arañas lejos.
Al ser una solución casera, conviene repetir la aplicación una vez por semana para que siga siendo efectiva.
4. Revisa grietas y pequeñas aberturas
Muchas veces el problema no es solo la limpieza, sino los accesos. Las arañas pueden entrar por pequeñas fisuras en paredes, zócalos o marcos mal sellados.
Revisar y sellar esas grietas con silicona o colocar burletes en puertas y ventanas puede marcar una gran diferencia. Además, no solo evitarás arañas, sino también otros insectos.
5. Orden y ventilación
Los espacios con cajas acumuladas, papeles guardados durante años o rincones poco ventilados se convierten en el lugar perfecto para que las arañas se instalen sin ser molestadas.
Mantener el orden, deshacerte de lo que no usas y ventilar regularmente ayuda a que tu casa sea menos atractiva para ellas.
Las arañas son parte del equilibrio natural, pero eso no significa que tengan que convivir contigo en el techo del dormitorio. Con pequeños hábitos semanales y soluciones sencillas, puedes mantener tus espacios limpios y libres de esas molestas telas sin recurrir a productos agresivos.



