Tres hermanos salvadoreños combinan la pesca artesanal con su trabajo como guardavidas y creadores de contenido. A través de redes sociales muestran su vida en alta mar, donde han alcanzado gran popularidad.
Capitán Churela, Siete Mares y Marinillo son los apodos con los que se conoce a tres hermanos salvadoreños cuya vida siempre ha estado ligada al mar. Crecieron jugando entre la arena y las olas de la playa Garita Palmera, en el cantón homónimo, distrito de San Francisco Menéndez, en Ahuachapán.
En esta franja costera, la mayoría de sus habitantes dependen directamente del mar para subsistir. Los hermanos no son la excepción, ya que se dedican a la pesca artesanal, un oficio que se ha heredado de padres a hijos y que hoy sigue marcando el rumbo de sus vidas.
“Mi familia es pescadora. Mi papá y mis abuelos han sido pescadores y nosotros aprendimos este oficio también. Es como una herencia. Muchos sacan carreras universitarias; pero para nosotros esta es nuestra carrera, porque el mar nos ha dado todo lo que tenemos”, expresa Marinillo.
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Desde muy jóvenes, los hermanos encontraron en la pesca una forma de sustento para apoyar a su familia. Y hace siete años descubrieron que su vida en alta mar también podía convertirse en historias dignas de compartir en internet. Así nació su canal de YouTube, Rescate y Pesca, donde publican videos que retratan las aventuras que viven en el océano durante cada jornada de faena y los desafiantes momentos como guardavidas.
Pescadores, guardavidas y youtubers
Como se mencionó anteriormente, son conocidos en internet como Capitán Churela, Siete Mares y Marinillo, sobrenombres otorgados por sus suscriptores, pues nunca han revelado sus nombres reales y prefieren que así siga siendo.

En su canal de YouTube superan los 254 mil suscriptores y han publicado más de 4 mil videos. Su constante trabajo por mostrar la vida pesquera en las costas salvadoreñas también les ha permitido ganar la primera placa plateada de YouTube, un reconocimiento que da la plataforma a los creadores que superan los 100 mil suscriptores.
“Al principio ni hablar frente a cámara podíamos, nos temblaba la voz y nos poníamos nerviosos; pero al fin de tanto, nos fuimos adaptando. Ya después, a mí no me importaba si estaba comiendo, yo grababa videos. Eso le gusta a las personas”, cuenta entre risas Siete Mares, el mayor de los hermanos.

Aunque comenzaron en YouTube, los salvadoreños también han conquistado otras redes sociales como Instagram, TikTok y Facebook, donde registran 9,1 mil, 517 mil y 25,3 mil seguidores, respectivamente.
Generalmente, se organizan para llevar a cabo la pesca y la labor de guardavidas de la mano. También han creado la Escuela Rescate y Pesca, un espacio en el que les enseñan a niños, jóvenes y adultos a nadar y a ser guardavidas.

“Yo tengo más de 15 años de ser guardavidas, empecé muy joven. Pero no todos tienen ese don de ser guardavidas. Hay gente que nació aquí en la playa y no sabe nadar. El año pasado, un primo de nosotros se ahogó en el mar, la lancha dio vuelta y lo golpeó y se ahogó”, comenta Marinillo, quien anhela que las nuevas generaciones aprendan a ser rescatistas.
Agrega que “ser guardavidas no es fácil. El mar lo asusta a uno de una manera que no tiene idea, pero cuando uno tiene convicción de ayudar, no hay barrera que lo detenga”. En su canal de YouTube hay varios videos de los rescates que han hecho de personas que han estado a punto de ahogarse.

Por ello, en temporada vacacional, los hermanos ponen pausa a su labor de pesca, para estar de lleno como guardavidas en la playa Garita Palmera, ya que son conscientes de que los visitantes podrían necesitar su ayuda en cualquier momento.
Su vida en el amar
Por otro lado, sus faenas son extensas y retadoras. “Ahorita en verano se va en la noche a pescar. Nos vamos a las 4:00 de la tarde y regresamos a las 8:00 de la noche del siguiente día. A veces nos vamos a las 6:00 de la mañana y regresamos a las 4:00 de la tarde. El mar sólo es el patrón, pero el horario lo ponemos nosotros”, indica Marinillo.

En muchas de sus jornadas han vivido desde momentos increíbles, como el avistamiento de ballenas, focas o leones marinos, hasta situaciones de riesgo, como cuando han escapado de corrientes marinas, tormentas y fuerte oleaje. Algunas de esas vivencias están documentadas en su canal.
“Lo más peligroso en el mar son las tormentas y los vientos; por eso, en estos días que hizo demasiado viento no salimos a pescar, porque adentro ya una vez con mi hermano mayor nos escapamos a perder. Sin embargo, con el tiempo vamos ganando experiencia”, destaca Siete Mares.

No todos los días son generosos. Hay jornadas en las que regresan casi con las manos vacías. Otras veces, la abundancia los sorprende. “En el restaurante que tenemos dejamos parte de la pesca para ofrecerle a los clientes. Lo demás se vende y cuando es demasiado pescado lo regalamos a las comunidades de aquí”, revela Marinillo.
Los tipos de pesca artesanal que practican son “pesca con redes y pesca con cimbra”, las cuales son muy efectivas para capturar curvinas, robalos, pargos, atún, meros, jureles y paletones. Así como langostas y camarones.

Pero no toda su jornada se limita a pescar. A veces apagan el motor de su lancha, sacan una pequeña cocina y, con lo que hayan capturado, preparan sus alimentos directamente en la embarcación. Ni el constante vaivén del agua ni el sofocante calor los detienen. Cada vez ponen a prueba sus dotes culinarios, preparando mariscadas y pescados fritos en alta mar, un reto que han logrado superar con éxito.
En la actualidad, el canal Rescate y Pesca se ha convertido en un espacio para visibilizar la pesca artesanal en El Salvador y documentar las aventuras a las que se enfrentan estos tres hermanos durante sus emocionantes faenas.

REDES DE “RESCATE Y PESCA”
YouTube: 254 mil suscriptores
Facebook: 517 mil seguidores
TikTok: 25,3 mil seguidores
Instagram: 9,1 mil seguidores



