Así es La Montañona, una de las áreas protegidas más importantes de El Salvador

Así es La Montañona, una de las áreas protegidas más importantes de El Salvador

Descubre uno de los tesoros naturales más impresionantes de Chalatenango, donde la flora y fauna se fusionan con la historia, la cultura y la aventura.

A dos horas y media en vehículo desde San Salvador, se encuentra uno de los tesoros naturales más preciados del país: La Montañona, un lugar rico en flora y fauna, ideal para los que buscan una dosis de aire fresco, relajación y aventura.

Con una altura aproximada de 1,700 metros sobre el nivel del mar, La Montañona alberga una gran variedad de especies arbóreas como pinos, encinos, robles y liquidámbares. Este paraíso se extiende por los pintorescos pueblos de Las Vueltas, La Laguna, Comalapa, Concepción Quezaltepeque, Chalatenango, El Carrizal y Ojos de Agua, ofreciendo a los turistas la oportunidad de descubrir la riqueza natural y cultural de esta zona montañosa al norte del país.

Visitar este oasis es desconectarse por un momento de la agitada vida de la ciudad y dejarse envolver por el aire fresco de la montaña, el canto de las aves y el sonido de los caudalosos ríos que nacen en ella, como Tamulasco, Azambio y Motochico. A medida que asciendes, te encontrarás con un bosque lleno de pinos, bellos senderos y miradores encantadores, donde la neblina a veces se cuela entre los longevos árboles, creando paisajes que parecen sacados de una postal.

Foto: cortesía

Eso sí, para que la disfrutes al máximo, debes llevar ropa y zapatos cómodos, agua para mantenerte hidratado y, por supuesto, ser amante de las caminatas, ya que es un lugar perfecto para realizar senderismo, ecoturismo, acampar o simplemente sentarte y meditar para conectar con la naturaleza.

Pero más allá de su belleza natural, La Montañona también guarda historias que muy pocos conocen. Durante años, ha sido parte importante en la vida de las comunidades de la zona y también ha sido escenario de distintos acontecimientos del país, como el conflicto armado de los años 80. Muchos de esos relatos aún viven en la memoria de quienes habitan alrededor del bosque. 

Por ello, quienes se atreven a visitar el lugar no solo disfrutan de senderos de ensueño, sino que también conocen más sobre la historia local, conversan con guías comunitarios y descubren cómo esta zona ha sido parte esencial de la identidad de Chalatenango.

Foto: cortesía/ ASA

Un pulmón verde en El Salvador

Por otro lado, aunque es un destino bonito para explorar en familia o con amigos, es necesario que sepas que también es un lugar clave para los recursos hídricos de El Salvador. Por ello, se ha declarado Área Natural Protegida, lo que significa que es una zona que el país decidió cuidar para preservar sus ecosistemas y biodiversidad.

De acuerdo con la Autoridad Salvadoreña del Agua (ASA), en La Montañona se han registrado aproximadamente 200 especies de animales y más de 130 especies de aves. Esto la convierte en uno de los pulmones verdes más importantes del norte de El Salvador.

Foto: cortesía/ ASA

Asimismo, recientemente fue declarada Zona de Recarga Acuífera por la ASA, ya que desempeña un papel fundamental en la infiltración del agua de lluvia, que abastece a los sistemas de agua de muchas comunidades de la zona y alimenta manantiales, ríos y quebradas que desembocan en el río Lempa, la principal fuente de agua del país.

“La Montañona es como una esponja que abastece a las comunidades y que les ayuda con los recursos hídricos, pero también ayuda a la sostenibilidad del ecosistema. Por eso, es necesario que las comunidades y visitantes tengan en mente la importancia que tiene La Montañona”, expresa Arturo Campos, técnico de la ASA.

Foto: cortesía/ ASA

Turismo verde: cómo disfrutar La Montañona

Campos señala que explorar este lugar también implica hacerlo con responsabilidad e insta a los visitantes a practicar el turismo verde, que no es más que disfrutar de la naturaleza sin alterar los ecosistemas que lo hacen posible. 

Algunas acciones sencillas que se les recomienda a los turistas son: evitar plásticos de un solo uso, es mejor llevar una botella reutilizable y alimentos en recipientes para comida; no dejar basura, es decir, si algo sube contigo a la montaña, también debe bajar contigo; caminar por los caminos marcados para cuidar las plantas y el suelo; y no hacer fogatas, ya que pueden provocar incendios y destruir grandes áreas naturales.

Por su parte, Salomón Martínez, miembro del equipo técnico de la Mancomunidad La Montañona, asegura que el enfoque turístico que se promueve en la zona es meramente educativo. “La idea es que las personas no solo vengan a pasear, sino que conozcan la diversidad que existe en La Montañona, el tipo de especies que hay de árboles o de fauna y que se vayan conscientes de no solamente conocer, sino reconocer y darle valor a todos los recursos naturales que hay aquí”, añade.

Foto: cortesía/ ASA

Y es que este macizo montañoso es de esos lugares que te recuerdan que la aventura no siempre está lejos, ya que puedes optar por una escapada de un día para recorrer sus senderos o quedarte más tiempo y acampar para vivir la experiencia completa. La zona cuenta con alrededor de siete circuitos turísticos, siendo los más famosos la “Ruta del Plan de la Muerte y Sendero de la Vida” y la “Ruta del Punto 50”.

Si decides visitar La Montañona, recuerda mantenerte bien hidratado, llevar ropa cómoda y fresca para caminar, pero también una chaqueta ligera, ya que el clima puede cambiar y las tardes suelen ser frías entre los pinos. Ten en cuenta que el costo de la entrada es de $1 y para acampar también $1.

Al terminar la aventura, entenderás que la magia de este paradisíaco lugar está en los detalles: caminar despacio, respirar aire puro y descubrir cómo, entre árboles y neblina, nacen decenas de manantiales que mantienen viva esta montaña.

Foto: cortesía/ ASA

¿Cómo llegar a La Montañona?

La Montañona está ubicada a unos 100 km de San Salvador. Se llega por la carretera Troncal del Norte hacia Chalatenango, luego se toma el desvío El Limón y se continúa por Concepción Quezaltepeque, Comalapa y La Laguna hasta El Camolote o La Cuchilla. Desde allí, son 19 km más hasta las cercanías del área protegida y 5 km adicionales para ingresar. El último tramo es camino rural, por lo que se recomienda vehículo 4×4.