Cuadra Trujillo impulsa el turismo ecuestre en San Juan Opico con experiencias para toda la familia

Cuadra Trujillo ofrece hospedaje y adiestramiento de caballos, así como turismo ecuestre y aventuras al aire libre. Conoce cómo es la vida en este entorno y aprende más sobre estos animales.

El turismo ecuestre es cada vez más popular en El Salvador, y muchos lugares brindan a los visitantes la oportunidad de descubrir rincones mágicos a caballo y experimentar un agradable paseo al ritmo de la naturaleza. Uno de estos sitios es la Cuadra Trujillo, ubicada en el cantón San Pedro Oriente, en el distrito de San Juan Opico, en La Libertad Centro.

La cuadra se ha consolidado como un oasis de caballos de diferentes razas, colores y tamaños. En sus inicios fue una ganadería, luego evolucionó hacia la crianza de mulas y, con el paso del tiempo, se transformó en un hospedaje y centro de adiestramiento equino, legado que ha sido transmitido de generación en generación dentro de la familia Trujillo. 

Visitar este lugar es una experiencia increíble que tanto niños como adultos disfrutan de principio a fin. Antes de llegar a la cuadra, los turistas son recibidos por un sendero de veraneras que pintan de múltiples colores la calle rústica, escuchan el relincho de caballos y se dejan cautivar por las montañas que la rodean. 

Dentro del recinto, Juan Ramón Trujillo y Wilmer Trujillo se encargan de brindar los recorridos a los turistas. Para que la experiencia sea más placentera comienzan enseñándoles cómo es el cuidado, la alimentación, el adiestramiento, los baños y las rutinas del día a día de los caballos. Actualmente, la cuadra cuenta con capacidad para albergar hasta 45 de estos animales.

Posteriormente, a las personas que harán el tour a caballo se les explican aspectos fundamentales como el control del animal, la colocación de la montura y la importancia de generar una conexión entre el jinete y el caballo. Este acompañamiento garantiza una experiencia segura y enriquecedora, incluso para quienes no tienen experiencia previa. De hecho, la actividad está diseñada para personas desde los 5 años en adelante. 

“Al turista primero se le da una teoría y se le enseña a tener química con el caballo. Por eso, se le explica al niño o al adulto cómo tocar el animal, cómo montarlo y por dónde llegarle. Todo eso para evitar cualquier inconveniente y que la experiencia sea gratificante”, expresa Juan Ramón Trujillo.

Según Trujillo, cuando las personas montan a caballo crean una conexión con el animal, ya que este posee un campo cardíaco más grande que el ser humano, lo que permite que el corazón de la persona se sincronice con el animal, calmando el sistema nervioso, reduciendo el estrés y creando ese vínculo de confianza profunda. 

Uno de sus principales atractivos que ofrecen son el paseo a caballo, experiencia guiada que permite a los visitantes recorrer veredas y montañas mientras disfrutan de impresionantes vistas a diversos volcanes del país. Durante el recorrido, las personas atraviesan ríos y  sembradíos de frutas y verduras, así como un colorido jardín adornado con veraneras. 

“Tenemos aproximadamente ocho kilómetros donde podemos brindar tour a caballo para todo aquel que guste venir a montar. Podemos recorrer montañas desde donde se ven casi todos los volcanes de El Salvador: el de Izalco, el de Santa Ana, el Cerro Verde, el de San Salvador y el Cerro del Indio”, detalla.

Don Juan define el turismo ecuestre como una combinación entre la ficción de montar a caballo, el deseo de cabalgar en la naturaleza y el interés de conocer lugares que estén en sintonía con la flora y fauna, ya que revela que cada semana llegan personas que buscan desconectarse del ritmo acelerado de la ciudad y reconectar con un estilo de vida más tranquilo y auténtico.

“La propiedad está en una zona ideal para disfrutar del paisajismo campestre. Por eso, también acá se realizan sesiones de fotos para bodas y quinceaños”, relata. 

Cabe destacar que la experiencia en la Cuadra Trujillo no se limita únicamente a los caballos. La finca ofrece múltiples espacios para el descanso y la recreación. Los visitantes pueden relajarse en zonas naturales, compartir en mesas ubicadas bajo árboles frutales, disfrutar de vistas panorámicas del entorno y capturar momentos únicos en fotografías. Todo esto convierte a la cuadra en un destino ideal para pasar un día diferente en familia o con amigos.

“Las personas pueden conocer el tanque de tilapias, los gansos, los borregos, las gallinas guineas, los burros, los caballos, los perros y los gatos. Es una interacción única entre la persona, los animales y la naturaleza”, indica.

Otro de los eventos destacados que se realizan en este lugar es la “Tradicional Cabalgata” que se celebra cada primer fin de semana de diciembre. Esta actividad reúne a más de 250 caballos de diferentes razas y atrae a miles de personas, quienes disfrutan de un ambiente festivo con música, gastronomía, bebidas y entretenimiento, todo de manera gratuita.

Uno de los grandes sueños de don Juan es crear una clínica de equinoterapia para que las sesiones las brinden personas profesionales. “Nosotros lo que vamos a hacer es cuidar a nuestros animalitos para que ellos estén listos para brindar estas sesiones a niños y adultos que necesiten equinoterapia”, comenta.

En definitiva, el objetivo de Cuadra Trujillo es ofrecer una experiencia completa e integral que mezcle aprendizaje, naturaleza y amor por los caballos. Por ello, abre sus puertas para que los nacionales e internacionales conozcan la vida de cerca en una finca, interactúen con caballos y disfruten de un entorno tranquilo.

Entre las razas de caballos que albergan se encuentran el Appaloosa, el Cuarto de Milla, el Español y el Pie de Cría. Además, cada uno tiene su propio nombre, como Carbonera, Capuchino, Relámpago y Emperador, entre otros.

Quienes deseen vivir esta experiencia o conocer más sobre los servicios que ofrece la cuadra pueden comunicarse al número 7948-1478, donde recibirán información detallada sobre horarios, tours y actividades disponibles.

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