Cuando regresamos de un viaje largo y no queremos llegar a cocinar la cena en casa, siempre es bueno hacer una breve parada en un lugar que se les antoja a todos: las pupuserías.
Pocas cosas definen tan bien la cultura gastronómica de El Salvador como terminar una escapada de fin de semana con una buena comilona de pupusas. Ya sea para recargar energías tras un día soleado en la costa o después de recorrer los paisajes del norte, el camino de regreso a casa siempre ofrece una parada culinaria estratégica.
Para que cerrareis el viaje con broche de oro, hemos preparado una guía foodie según la ruta que recorrás de vuelta a la ciudad.
1. Si venís de las playas de La Libertad: El clima fresco de Los Planes de Renderos
Tras disfrutar del sol, la arena y las olas en la franja costera de La Libertad (como El Tunco, El Zonte, San Diego o El Majahual), el contraste perfecto para bajar la temperatura del día es subir hacia Los Planes de Renderos. Este mirador tradicional no solo regala una vista panorámica impresionante del valle de San Salvador, sino que alberga una de las concentraciones de pupusódromos más variadas de la zona central.
El toque distintivo: Variedad de masas (maíz y arroz) con ingredientes de la zona, además del clásico acompañamiento con café caliente o chocolate de tablilla.
Te dejamos algunas opciones que están en el ese camino: el pupusódromo El Mirador, es ideal si buscás comer con vista hacia la ciudad iluminada; y el pupusódromo La Plaza, es perfecto si preferís un ambiente familiar rodeado del clima fresco de montaña.
2. Si venís de la Costa del Sol: La parada icónica en Olocuilta
Si tu destino costero fue la Costa del Sol, San Marcelino o las playas de La Paz, el trayecto de regreso por la Autopista Comalapa exige una parada obligatoria en Olocuilta. Este municipio es reconocido internacionalmente como la capital indiscutible de las pupusas de arroz.
Olocuilta, tiene una variedad de pupusódromos que atrae a sus visitantes. Hay lugares que se encuentran a la orilla de la carretera para quienes buscan un servicio rápido sin desviarse de la ruta. O también los que prefieren sentarse con más calma a disfrutar en mesa.
3. Si venís de Chalatenango: El clásico del norte en Apopa
Al regresar de la zona norte, ya sea tras explorar el clima frío de San Ignacio, El Pital, La Palma o los ríos de Chalatenango, la entrada al área metropolitana por la Carretera Troncal del Norte ofrece una parada gastronómica clave: el pupusódromo de Apopa y zonas aledañas, se encuentran en ubicaciones ideales para una parada ágil y directa sobre la vía principal.
Así que ya sabes que no hay zona en El Salvador en la que no exista un lugar para degustar unas deliciosas y bien merecidas pupusas.



