Con pequeños hábitos diarios, es posible mantener una piel y labios saludables en temporada de vientos. Así que checa estas recomendaciones.
Durante la temporada de vientos fuertes, la piel y los labios se convierten en algunas de las partes del cuerpo más vulnerables. La combinación de aire seco, bajas temperaturas y exposición constante provoca resequedad, irritación e incluso pequeñas grietas, advierten especialistas en dermatología.
El viento arrastra la humedad natural de la piel, debilitando su barrera protectora. Esto puede generar enrojecimiento, comezón y una sensación constante de tirantez, especialmente en el rostro y las manos. En el caso de los labios, al no contar con glándulas sebáceas, el daño suele ser más evidente y doloroso.

Ante esta situación, expertos recomiendan mantener una hidratación constante, utilizando cremas humectantes más espesas de lo habitual, preferentemente aplicadas después del baño para aprovechar la humedad natural de la piel. También se aconseja el uso de protector solar, ya que el sol, combinado con el viento, puede acelerar el envejecimiento cutáneo.

Para los labios, el uso frecuente de bálsamos labiales con ingredientes naturales como manteca de cacao, cera de abeja o vitamina E resulta fundamental. Además, se sugiere evitar hábitos comunes como lamerse los labios, ya que esto incrementa la resequedad.
Otra medida preventiva es cubrir el rostro con bufandas o pañuelos cuando se sale al exterior, así como evitar jabones agresivos o productos con alcohol. La hidratación interna también juega un papel clave, por lo que beber suficiente agua durante el día es indispensable.


