El Journaling, la herramienta terapéutica para vaciar la mente y conectarse con las emociones

El Journaling, la herramienta terapéutica para vaciar la mente y conectarse con las emociones

El journaling es una práctica de escritura libre y regular para plasmar pensamientos, sentimientos, miedos y experiencias. Funciona como un «espejo de papel» para aclarar la mente, gestionar el estrés, aumentar el autoconocimiento y procesar emociones.

Hay días en los que nos cuesta explicar cómo estamos, qué sentimos o lo que nos afecta. Tratamos de seguir con la rutina, cumplimos con lo que hay que hacer, y aun así al final del día nos queda una sensación de nudo, de ruido interno, cómo de querer desahogarnos con alguien, pero sin temor a ser juzgados. En esos momentos, detenernos a escribir puede ser una forma de escucharnos a nosotros mismos y de despojarnos del peso que nos agobia.

A esta práctica de escribir lo que sentimos se le llama “Journaling Terapéutico” y según la psicóloga Elena Franco, es una herramienta poderosa para la gestión emocional, ya que permite a las personas expresar sus pensamientos, aliviar tensiones y entenderse a sí mismos por medio de la escritura. Como resultado, los individuos presentan mejoras en su bienestar emocional y logran una mayor estabilidad mental.

 “Es bastante flexible, sencilla y amigable para cualquier persona. Últimamente se ha comenzado a utilizar con más frecuencia y básicamente consiste en una escritura libre y flexible sobre lo que hay en nuestro interior”, señala la especialista.

Es importante entender que a diferencia de un diario íntimo tradicional, el journaling no busca relatar hechos, sino registrar el mundo interno, invitar a las personas a autoreconocerse y despojarse de aquello que les afecta.

“La idea no es llevar un escrito de qué he hecho todos los días, sino más bien de explorar las emociones que hemos experimentado en el día. La clave es escribirlas, notarlas, pero sin juzgarlas. Todas las emociones son buenas. No todas son agradables, hay unas que son un poco molestas, pero todas aparecen por un motivo, por una razón. Todas tienen un propósito y necesitamos aprender a vivir con todas ellas, a abrazarlas y a escucharlas”, afirma Franco.

La psicóloga recomienda que para iniciar con esta práctica, las personas deben reservar unos minutos al día para escribir, sin distracciones. Es necesario hacerlo de forma libre y espontánea, es decir, no corregir ni releer de inmediato, y entender la escritura como un espacio íntimo.

Uno de los principales obstáculos que las personas enfrentan al momento de escribir es la autoexigencia. “Muchas personas creen que no saben escribir o que no van a hacerlo ‘bien’”, dice Franco. “Pero en el journaling no hay reglas estéticas ni gramaticales”, destaca.

Para quienes no saben por dónde empezar, la psicóloga propone algunas preguntas guía: “¿Cómo me siento hoy?”, “¿Qué pensamientos he tenido a lo largo del día?”, “¿Qué necesito en este momento?” y “¿Qué situación me impactó y por qué?”. Al responderlas, podemos empezar a escribir sin preocuparnos por el estilo, la ortografía o la coherencia: lo importante es vaciar y drenar las emociones que llevamos dentro.

“No hay límite de edad para practicar el journaling. Solo es cuestión de tener un cuaderno, un lápiz, un lapicero o colores y empezar a ponerse un poco creativo. No pasa nada, en este contexto, si hay palabras mal escritas, si está desordenado o sucio, pues la idea del journaling es escribir lo que estás sintiendo en el momento. Por ello, hay que dedicarle al menos cinco minutos al día dentro de la rutina diaria”, revela.

¿Pero solo se escriben las cosas que nos afectan? Esa es la interrogante que las personas se hacen al momento de iniciar con esta práctica. La psicóloga tiene la respuesta: “Se escribe todo. Si yo me pregunto cómo me sentí ahora o cómo me sentí todo el día, no fue solo una emoción la que sentí. Quizás al principio estaba ansiosa, después cansada o enojada, luego alegre o triste. Ahí nos damos cuenta que es una ola de emociones las que experimentamos en todo el día”.

Dedica cinco minutos de tu rutina para escribir tus emociones.

 La especialista destaca que esta práctica es especialmente útil en contextos de estrés, ansiedad o sobrecarga emocional, ya que permite tomar distancia de los pensamientos repetitivos y observarlos con mayor perspectiva.

También resalta que, con el tiempo, el journaling genera cambios significativos en la vida de quienes lo practican. Se ha comprobado que las personas obtienen una mayor claridad mental, regulan sus emociones, disminuyen la ansiedad, ya que funciona como una descarga emocional, y les permite autoconocerse más.

De esta manera, se puede comprobar que el journaling es una práctica terapéutica sencilla que puede acompañar a las personas en el reconocimiento y manejo de sus emociones, especialmente en momentos de estrés o sobrecarga emocional.

Psicóloga Elena Franco

CLAVE PARA INICIAR EL JOURNALING

Escoger un cuaderno.

Dedicar al menos cinco minutos al día a escribir las emociones.

Busca un lugar alejado del ruido para que puedas concentrarte.

Ser honesto y espontáneo, es decir, expresar los pensamientos sin miedo al juicio.

BENEFICIOS DEL JOURNALING

Reducción del estrés y la ansiedad

Mayor claridad emocional

Mejora el estado de ánimo

Desarrollo de la resiliencia

Te ayuda a drenar tus emociones

Puedes llevar un registro de tu vida

Te mantiene creativo

TIPOS DE JOURNALING

Journaling libre: Escritura espontánea sin un formato definido, que permite plasmar pensamientos y emociones tal como surgen.

Journaling de gratitud: Registro de experiencias, personas o situaciones por las que se siente agradecimiento, con el fin de fomentar una mentalidad positiva.

Journaling reflexivo: Exploración y análisis de vivencias y emociones para extraer aprendizajes y lograr mayor claridad personal.

Journaling estructurado: Escritura guiada a través de preguntas o lineamientos que ayudan a profundizar en el autoconocimiento.

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