Este es el origen de las «Bolas de Fuego», la tradición que cumple 103 años en Nejapa

Este es el origen de las "Bolas de Fuego", la tradición que cumple 103 años en Nejapa

Con el objetivo de conmemorar la erupción del volcán de San Salvador ocurrida en 1917, Nejapa celebra cada 31 de agosto una de las tradiciones más extremas de El Salvador: las “Bolas de Fuego” o conocida como «La Recuerda».

Nejapa es el único pueblo de El Salvador donde sus habitantes, cada 31 de agosto, se lanzan bolas de fuego entre sí. Esta extrema y arriesgada tradición fue declarada Bien Cultural en 2019 por el Ministerio de Cultura gracias a su valor histórico y simbólico. Y este 2025 cumple 103 años de existencia.

Para conocer el origen de las “Bolas de Fuego” o también llamada “La Recuerda” es necesario retroceder más de un siglo. La historia más conocida y documentada se remonta al año 1917, cuando el imponente volcán de San Salvador hizo erupción violentamente, amenazando con sepultar bajo lava y ceniza al pueblo de Nejapa. 

Ante el peligro inminente, los pobladores se aferraron a su fe. Tomaron la imagen de San Jerónimo Doctor, su santo patrono, y la llevaron en procesión hasta la entrada del pueblo, suplicando que intercediera ante Dios para detener la furia del volcán. Como por milagro, la lava cambió de rumbo y descendió hacia lo que hoy se conoce como El Playón, salvando a esta población.

Foto: cortesía

“Se dice que feligreses de la parroquia llevaron la imagen de San Jerónimo Doctor a la entrada de Nejapa para pedir a Dios, a través de San Jerónimo, que la lava del volcán de San Salvador no se viniera para la zona. Y gracias a Dios la lava no se vino a este sector, sino que corrió a lo que se conoce como El Playón”, revela Luis Hernández, coordinador de Promoción Social de Nejapa.

Sin embargo, como toda tradición con raíces tan profundas, existen otras versiones del origen de las famosas “Bolas de Fuego”. Una leyenda popular sostiene que simboliza una batalla épica entre San Jerónimo y el Diablo, en la que ambos se enfrentaron lanzándose bolas de fuego como armas. El enfrentamiento entre “el bien y el mal” terminó con la victoria del santo, quien se consolidó como protector del pueblo.

Erupción del volcán de San Salvador en 1917.

El nacimiento de “La Recuerda”

Más allá de su origen milagroso o legendario, lo cierto es que la tradición fue adoptada oficialmente por los nejapenses hace 103 años. Hernández afirma que fueron jóvenes los que decidieron conmemorar la erupción del volcán con una representación simbólica. Así nació lo que muchos llaman también “La Recuerda”, una forma de mantener viva la memoria del evento que cambió para siempre la historia de Nejapa.

“Después de la erupción del volcán en 1917, cinco años después, un grupo de jóvenes se prepararon para poder recordar el suceso de esa erupción. Por eso, se le llama también ‘La Recuerda’. Fue en 1922 que surgió esta tradición y a medida que ha avanzado el tiempo ha venido evolucionando”, detalla Hernández.

De acuerdo con Luis, en los primeros años de esta actividad, los jóvenes pasaban casa por casa pidiendo tela para elaborar las bolas y así celebrar la actividad cada noche del 31 de agosto. En un inicio no se lanzaban las bolas de fuego entre sí, sino que las rodaban por la calle principal del pueblo. Y tampoco usaban atuendos negros como los que utilizan los jóvenes.

Con el paso de las décadas, cada generación de jóvenes ha aportado su estilo personal y ha incorporado nuevos elementos, haciendo que sea cada vez más espectacular esta tradición.

“Esta actividad ha ido evolucionando por el hecho de que en un inicio no surgieron dos grupos como tal para lanzar las bolas entre sí, sino que las rodaban en la calle principal de Nejapa con los pies. A medida que fue pasando el tiempo, ellos lo hicieron rodándolas con guantes mojados, siempre en la calle principal. Posterior a ello, surge ya la tradición de lanzar las bolas entre sí. Es así como se le dio vida a esta tradición hace 103 años” agrega el nejapense.

Este pueblo está ubicado a  20 kilómetros de la capital salvadoreña y pertenece al municipio de San Salvador Oeste. Su nombre en lengua náhuat significa “Río de cenizas”, una referencia poderosa a la constante presencia volcánica que ha marcado la historia y geografía de la región. Por ello, no es casualidad que esta tierra nacida del fuego celebre cada año con llamas vivas una de las expresiones culturales más impactantes de El Salvador.

Según datos históricos, Nejapa obtuvo el título de ciudad en 1959, bajo la administración del teniente coronel José María Lemus. Actualmente, este encantador pueblo es un destino ideal para visitar en familia o con amigos. Ofrece la oportunidad de degustar deliciosas pupusas y recorrer su pintoresco casco urbano, adornado con enormes murales en las fachadas de sus casas. Estas obras artísticas, además de embellecer el lugar, también narran visualmente la historia de las tradicionales «Bolas de Fuego».

Iglesia San Jerónimo Doctor. Foto: Guillermo López

Además, en la entrada del pueblo un monumento en honor a San Jerónimo Doctor da la bienvenida a los turistas. Esa estatua narra la historia de 1917 cuando los pobladores llevaron hasta ese lugar la imagen del santo para detener la lava del volcán. Las fiestas patronales se celebran del 27 al 30 de septiembre en honor a su patrono, durante esos días, la comuna realiza diferentes actividades religiosas, culturales y artísticas para el disfrute de la población y de los turistas que visitan el pueblo.

Por último, las rutas 109 y 109 XL son las que hacen su recorrido desde San Salvador hasta Nejapa y viceversa. El trayecto tiene una duración aproximada de 30 minutos, aunque este tiempo puede variar dependiendo de las condiciones del tráfico vehicular, especialmente durante las horas pico. El costo del pasaje es de $0.45.