Izalco sorprende con su compuesto químico: Fingerita único en el mundo

El volcán Izalco nació el 19 de marzo de 1770, cuando un orificio en la falda del volcán de Santa Ana comenzó a expulsar humo y cenizas. Lo que parecía un fenómeno pasajero se convirtió en una erupción continua que duró casi dos siglos, moldeando un cono perfecto y convirtiéndolo en el volcán más joven de El Salvador y uno de los más recientes de América

Faro del Pacífico

Su incandescencia nocturna fue tan intensa que los navegantes que se acercaban al puerto de Acajutla lo utilizaban como guía. Así nació su título legendario: “El Faro del Pacífico”, un faro natural que iluminaba mares enteros y que convirtió al Izalco en un símbolo de identidad salvadoreña .

La joya científica: la fingerita

Izalco es también un tesoro para la ciencia. En sus fumarolas se descubrió la fingerita, un mineral rarísimo compuesto de vanadato de cobre, que solo existe aquí y que se desintegra al contacto con el agua. Este hallazgo lo convierte en un laboratorio natural único en el mundo .

Turismo: motor de vida

Hoy, el volcán Izalco es parte del Parque Nacional Los Volcanes, junto al Santa Ana y el Cerro Verde. Su silueta cónica y sus senderos desafiantes atraen a miles de visitantes cada año, convirtiéndolo en uno de los destinos turísticos más importantes de El Salvador. El turismo en Izalco no solo ofrece aventura y vistas espectaculares, sino que también impulsa la economía local, fomenta la conservación ambiental y fortalece la identidad cultural de las comunidades cercanas .

Celebración eterna

Cada visita al Izalco es como cantar un “feliz cumpleaños” a un volcán que sigue vivo en la memoria. Celebrar su nacimiento es celebrar la juventud de la tierra, la poesía del fuego y la riqueza turística que hoy sostiene a familias y comunidades enteras.

Fotos: Xpot / Oscar Serrano

Lo Último