Organiza y guarda tus decoraciones navideñas sin estropearlas

Cuando se apagan las luces del árbol y la casa vuelve a su ritmo normal, llega el momento menos festivo de la temporada: guardar las decoraciones navideñas.

La época navideña deja recuerdos, alegría… y también un montón de adornos que pueden convertirse en un verdadero rompecabezas cuando llega el momento de guardarlos. Organizar y empaquetar tus decoraciones de forma inteligente no solo te ahorrará tiempo y frustración en el 2026, sino que además preservará su belleza y funcionalidad para muchas temporadas más.

1. Clasifica antes de guardar

Antes de empezar a empacar, junta todas tus decoraciones en un solo lugar. Separar por tipo —luces, guirnaldas, adornos del árbol, velas, textiles y piezas delicadas— te permitirá visualizar lo que tienes y decidir qué necesita atención especial. Aprovecha para desechar lo que esté roto, reemplazar lo que ya no sirve o donar aquello que ya no encaja con tu estilo actual.

2. Limpia antes de guardar

No dejes los adornos sucios o polvorientos. Limpiarlos suavemente antes de almacenarlos evita que la suciedad se adhiera y cause manchas difíciles o deterioro con el tiempo. Esto es especialmente importante con textiles, figuras delicadas y piezas que estuvieron expuestas al polvo o a la humedad durante las fiestas.

3. Usa los contenedores adecuados

El tipo de caja o bolsa que elijas influye mucho en la conservación de tus decoraciones.

  1. Cajas rígidas con divisores son ideales para ornamentos frágiles porque evitan que choquen entre sí y se rompan.
  2. Contenedores transparentes facilitan ver lo que hay dentro sin tener que abrir cada caja.
  3. Bolsas de tela o fundas especiales son útiles para coronas y guirnaldas sin aplanar ni deformar sus formas.
  4. Agrupar los elementos por categoría y etiquetar cada contenedor hará que en el próximo diciembre puedas encontrar rápidamente lo que necesitas sin abrir todas las cajas.

4. Protege lo más delicado

Los adornos de vidrio, cerámica o piezas con detalles pequeños merecen cuidado extra. Envuélvelos en material acolchado como papel tissue o burbuja para amortiguar golpes. Si tienes cajas con compartimentos ajustables, úsalas para que cada adorno tenga su lugar sin tocar a sus vecinos. También puedes reutilizar cartones de huevos o vasos de plástico pegados dentro de un contenedor para crear espacios individuales.

5. Ordena las luces y guirnaldas

El enemigo número uno de las luces navideñas es el enredo. Para evitar pasar horas desenredándolas el próximo año, envuélvelas cuidadosamente alrededor de un soporte rígido: puede ser un trozo de cartón, un organizador de cables o un carrete específico para luces. Guarda cada cadena de luces por separado en bolsas selladas o compartimentos para mantenerlas ordenadas y listas para usar.

6. Cuida los textiles y piezas sensibles a la humedad

Las telas navideñas —como manteles, cojines y faldas para el árbol— deben estar limpias y secas antes de guardarse. Guardarlas en bolsas de tela o fundas transpirables protege mejor que las de plástico hermético, que pueden atrapar humedad y causar moho. Añadir pequeños paquetes desecantes o de cedro ayuda a mantenerlos en buen estado y aleja a las polillas.

7. Etiqueta cada caja

Puede parecer un detalle menor, pero etiquetar cada contenedor con su contenido y la ubicación donde usas esos adornos (por ejemplo, “luces exteriores”, “árbol principal”, “adornos de vidrio delicados”) te ahorrará tiempo y esfuerzo en la próxima temporada. Incluso puedes hacer una lista maestra con lo que hay en cada caja y guardarla en tu teléfono o en un cuaderno.

Guardar tus decoraciones navideñas con método convierte lo que podría ser una tarea tediosa en una rutina eficiente y práctica. Además de proteger tus adornos más preciados, tendrás tu casa más ordenada y libre de caos festivo durante el resto del año.

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