La Palma es un pintoresco destino de montaña, conocido como la cuna de la artesanía nacional. Sus calles están decoradas con murales coloridos de estilo “palmeño” y su gente es trabajadora.
El municipio de Chalatenango Norte, ubicado en el departamento de Chalatenango, resguarda uno de los circuitos turísticos más impresionantes de El Salvador: la Ruta Fresca. Esta región está conformada por los coloridos pueblos de La Palma, San Ignacio y Citalá, caracterizados por sus imponentes montañas, su agradable clima y tradiciones que mantienen viva su historia.

De acuerdo con el sitio web del Ministerio de Turismo, este circuito fue denominado Ruta Fresca por su extraordinaria belleza natural, su ambiente montañoso y por albergar el punto más alto del país, El Pital, considerado también el lugar con las temperaturas más bajas del territorio nacional.
Este destino destaca por ofrecer diversas actividades para disfrutar al aire libre en familia o con amigos, así como por una atractiva oferta de hoteles y hostales que garantizan una estancia placentera.

¿Dónde inicia la Ruta Fresca?
Este circuito turístico arranca en La Palma, un pintoresco pueblo situado a 84 kilómetros de San Salvador y a tan solo 10 kilómetros de la frontera con Honduras. Este destino es uno de los grandes emblemas de la artesanía salvadoreña, reconocido especialmente por el arte naif, técnica que cobró impulso en la década de 1970 gracias al pintor Fernando Llort.
En honor a este legado artístico, la vida y obra del creador permanecen vigentes en el Museo Fernando Llort, ubicado en el barrio San Antonio del distrito. El espacio cultural abre sus puertas de martes a domingo, en horario de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.
La influencia del arte naif también se aprecia en los murales que adornan parques, paredes, ventanales y puertas del pueblo, los cuales dan la bienvenida a los visitantes y los invitan a descubrir sus espacios más emblemáticos.

Arte y memoria de La Palma
Uno de los destinos concurridos de La Palma es la Placita Artesanal, donde los turistas encuentran piezas elaboradas con semillas de copinol, madera de pino, tela, cerámica, barro y cuero. El espacio abre todos los días, de 8:00 a.m. a 6:00 p.m., y allí artesanas como Beatriz Murcia y Kency Rivera ofrecen productos de excelente calidad para que las personas se lleven a casa un recuerdo especial.
“Acá les tenemos una variedad de artesanías elaboradas a mano, entre ellas tazas, llaveros, cuadros con paisajes de La Palma, pulseras, camisetas, hamacas, joyas, muñecas, café de altura, y muchas cosas más que quiera llevar el turista”, comenta la artesana Beatriz Murcia.




Las personas también pueden visitar los talleres artesanales donde se realiza la producción en masa de las artesanías en madera, cuero, cerámica, así como los diseños sobre ropa de algodón.
Por su lado, el estilo mudéjar de la parroquia Dulce Nombre de María no pasa desapercibido ante los ojos de quienes se animan a recorrerla. Aunque no se cuenta con datos precisos sobre su construcción original, se sabe que fue reconstruida en 1956 bajo la dirección del padre Renato Pellachín. Además, en 1984, este templo fue el escenario donde se iniciaron los primeros diálogos de paz, durante la guerra civil. A raíz de ese acontecimiento, La Palma es conocida como “La Cuna de la Paz”.

A la par del templo, justo en el parque central, se erige una torre que data de 1931. Este antiguo monumento tiene montado un reloj Olvera de fabricación mexicana, lo que despierta la curiosidad de los foráneos, quienes no dudan en fotografiarla y descubrir su historia.
Lugares para descansar
Los amantes de la naturaleza, las vistas panorámicas y el clima fresco también pueden disfrutar del Mirador Turístico de La Palma, ubicado en el barrio La Cruz y abierto todos los días de 6:00 a.m. a 10:00 p.m. Su entrada es gratuita y desde él se puede contemplar todo el pueblo, las montañas que lo rodean y otras zonas de Chalatenango. Lo mejor de todo es que su acceso es fácil, lo que lo convierte en un destino familiar para pasar un momento en las alturas.

Los guías locales también ofrecen caminatas a las majestuosas montañas que son resguardadas por vastos bosques de pinos, donde es posible acampar y bañarse en ríos cristalinos, como en el río Nunuapa que tiene varios afluentes y que desemboca en el río Lempa.
Dentro de la ruta hotelera, La Palma cuenta con muchos lugares bonitos para hospedarse y pasar un momento grato con familia o con amigos. Entre sus opciones está el Hotel La Palma, ubicado en el centro del pueblo. Cuenta con habitaciones, restaurante con gastronomía propia, huerto casero, piscinas y áreas verdes. Asimismo, destaca por tener un espacio de relajación con baños de barro y taller de cerámica donde el turista puede elaborar piezas de cerámica. Para reservar se debe contactar al número 7010-0373.

En resumen, La Palma es un pueblo para descubrir el arte salvadoreño, conectar con la naturaleza, alejarse del bullicio de la ciudad y disfrutar de una estancia en medio de bosques de pinos y un clima fresco.
SUS TRADICIONES
En el parque central se erige una torre que data de 1931. Este antiguo monumento tiene montado un reloj Olvera de fabricación mexicana.
Sus fiestas patronales se llevan a cabo del 10 al 18 de febrero en honor a la Virgen del Dulce Nombre de María.
Su Festival del Café se realiza durante el mes de diciembre.

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La Palma
Fundación: 1815 | Título de ciudad: 1959.
Gentilicio: palmeño.
Ubicación: 84 km de San Salvador | 10 km de la frontera con Honduras.
Extensión: 135,6 km² | Altitud: 1059 msnm.
Transporte: Ruta 119 se aborda en la Ex Terminal de Oriente. | Pasaje: $1.70.
Economía: Uno de los principales productores de café en el país.





