Amaxofobia: Qué es y cómo superar el miedo a manejar
¿Cuántas personas aún no han logrado aprender a conducir un vehículo? Algunas afirman que los nervios no se lo permiten y otras que sienten miedo de intentarlo. Es muy probable…

¿Cuántas personas aún no han logrado aprender a conducir un vehículo? Algunas afirman que los nervios no se lo permiten y otras que sienten miedo de intentarlo. Es muy probable que estén atravesando por una fobia que ni siquiera conocen.
Para muchos, ponerse al volante es algo automático, una rutina más del día a día. Pero para quienes viven con amaxofobia, la simple idea de encender el motor puede desencadenar una ola de ansiedad, sudor frío o un bloqueo total que les impide avanzar.
El término viene del griego amaxa (carruaje) y phobos (miedo), y define el temor irracional e intenso a conducir un vehículo. No se trata de los nervios normales de cuando estás aprendiendo, sino de una fobia específica que lleva a miles de personas a modificar sus rutinas, depender de los demás o renunciar a oportunidades solo para evitar manejar.
Para identificarla es importante reconocer los síntomas, estos pueden aparecer semanas antes de hacer un viaje o justo al momento de sentarse frente al timón. Se dividen principalmente en dos áreas:
- Lo que siente el cuerpo: Taquicardia, opresión en el pecho, sudoración en las manos, temblor en las piernas, mareos y una tensión muscular tan fuerte que termina agotando a la persona.
- Lo que pasa por la mente: Pensamientos catastróficos recurrentes («voy a chocar», «voy a perder el control»), ansiedad anticipatoria e inventar cualquier excusa para no manejar (como evitar vías rápidas, túneles, la noche o el tráfico pesado).
¿Por qué aparece el miedo a conducir? Rara vez surge por una sola razón; por lo general, es la suma de varios factores:
- Experiencias traumáticas: Haber vivido o presenciado un accidente de tránsito grave en el pasado.
- Malas experiencias viales: Situaciones de estrés extremo al volante, discusiones fuertes con otros conductores o haber sufrido un ataque de pánico mientras se manejaba.
- Falta de práctica: Haber sacado la licencia y pasar años sin tocar un carro. A mayor tiempo de inactividad, mayor es la inseguridad.
- Rasgos personales: Personas muy perfeccionistas, con tendencia a querer controlar todo o que ya lidian con otros cuadros de ansiedad.
Pasos clave para vencer la amaxofobia
La buena noticia es que la amaxofobia se puede superar. El secreto no está en «echarle ganas» a la fuerza, sino en seguir un proceso gradual y guiado:
Enfrentar el temor en pequeñas dosis. Puedes empezar solo sentándote en el carro apagado, luego encenderlo unos minutos, dar una vuelta a la manzana en un horario tranquilo y, poco a poco, subir el nivel hacia calles más transitadas o autopistas.
Terapia psicológico-conductual: Ayuda a identificar los pensamientos desmedidos que generan pánico y a cambiarlos por interpretaciones más realistas de la conducción. En la actualidad, el uso de simuladores también está dando excelentes resultados como etapa previa a la calle.
Practicar la respiración diafragmática (inhalar llevando el aire al abdomen y soltarlo despacio) es fundamental para desactivar la respuesta física del pánico cuando sientas que la ansiedad empieza a subir.
Si el miedo a manejar lleva más de seis meses limitando tu vida, genera ataques de pánico o te obliga a depender siempre de alguien más, lo más recomendable es buscar el acompañamiento de un psicólogo especializado. Recuperar la confianza al volante es un proceso, pero con las herramientas adecuadas, se puede volver a disfrutar de la libertad de manejar.
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