Atilio Prieto ha convertido su huerto en un proyecto de alimentos orgánicos en Tamanique

Atilio Prieto ha convertido su huerto en un proyecto de alimentos orgánicos en Tamanique

Lo que comenzó como una necesidad personal, terminó convirtiéndose en un proyecto que abastece de productos orgánicos a restaurantes, agromercados y hogares de El Salvador. Atilio Prieto transformó su huerto en un referente de agricultura saludable en Tamanique.

Atilio Prieto vive rodeado de montañas, con vistas panorámicas al mar, una brisa fresca constante y un huerto donde cultiva sus propios alimentos. Su Finca El Mirador, ubicada en el pueblo de Tamanique, en La Libertad Costa, ha sido durante varios años el espacio ideal para trabajar la tierra y demostrar que es posible producir alimentos orgánicos. 

Cada día se levanta desde muy temprano para trabajar en su huerto al cual le ha llamado “Orgánicos de Tamanique”, donde tiene más de 67 tipos de cultivos entre frutas, hortalizas y verduras. Durante su jornada, poda, prepara el suelo e inspecciona continuamente los surcos de los huertos para evitar plagas y así asegurar cosechas abundantes y saludables.

Su formación profesional es en Administración de Empresas con especialización en Mercadeo, un campo inicialmente distante de la agricultura. Sin embargo, tras enfrentar una enfermedad años atrás, decidió orientarse hacia esta área, que hoy también constituye su fuente de ingresos. 

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Atilio Prieto y su amor por los huertos orgánicos. Fotos: Guillermo López

“La historia va más allá. En un determinado momento a mí me diagnosticaron con melanoma en la espalda (un tipo de cáncer en la piel)  y pues parte de lo que me dijeron es que tenía que comer más verde, más crudo”, recuerda.

No obstante, se dio cuenta de que en El Salvador escaseaba el tipo de alimentos que debía consumir, así que investigó, se orientó y se especializó para poder cosechar sus propios alimentos en su hogar, sin usar pesticidas ni químicos, todo de manera orgánica. 

“Entonces, cuando hice la dieta estrictamente vegetariana y las ensaladas jugaron un rol muy importante en mi nutrición, me di cuenta que en El Salvador las ensaladas no pasan de la lechuga arrepollada, tomate, pepino, rábanos y punto. Así que empecé a producir mis ensaladas en la finca”, comenta.

Cultivar sus propios alimentos inspiró a quienes buscaban una alimentación más saludable. Esto lo motivó a incrementar su producción y empezar a vender sus productos. Incluso a dar talleres sobre cómo crear huertos en casa.

“Cuando iba a alguna reunión, las personas me decían ‘hey, que rico, ¿dónde la conseguiste?’ Así que también empecé a incrementar la cantidad de lo que estaba produciendo e inicié a vender con otras personas que tienen el mismo interés de comer saludable, orgánico y de tener una mejor vida. Y cuando vine a sentir, un montón de gente andaba buscando mis productos y pues a mí me gusta compartir lo bueno que tengo con las personas que lo aprecian”, afirma. 

En poco tiempo, don Atilio logró que sus productos estuvieran en todos los lugares de comida saludable y en los mejores restaurantes de San Salvador, así como en agromercados de diferentes partes del país. 

Agricultura orgánica

Atilio trabaja mucho con la agricultura orgánica, un método de cultivo que se enfoca en utilizar técnicas que protegen el medioambiente y evitan el uso de pesticidas y fertilizantes sintéticos.

“En la agricultura orgánica no hay insecticidas, o sea, no hay algo que le puedas tirar para que mate a los animales (plagas), sino solo repelentes naturales”, agrega. En su huerto, utiliza mucho el bokashi, un método japonés de fermentación de residuos orgánicos, que usa microorganismos efectivos para descomponerlos rápidamente y producir un abono rico en nutrientes. 

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“Aplicamos bokashi cada cambio de estación. Y con eso lo que hacemos es tratar de mantener la colonia de microorganismos que hay en el suelo. En suelos tan fértiles como los que tenemos nosotros en El Salvador, que son de carácter volcánico, la parte de la fertilización en sí no es necesaria porque la mayor parte de los nutrientes están en el suelo, solo que están encapsulados  y no están biodisponible, digamos. Entonces, cuando tú trabajas con agricultura orgánica o agricultura regenerativa, al meter esos cócteles de microorganismos en el suelo, son ellos los que se encargan de lograr que haya una biodisponibilidad de estos alimentos”, explica.

En su huerto también trabaja con la técnica de permacultura que no es más que un sistema de diseño agrícola que busca crear sistemas sostenibles y regenerativos que trabajen en armonía con la naturaleza. “Nosotros colocamos pasto seco encima de la tierra y la función del pasto es mantener húmeda la tierra y evita el crecimiento de maleza”, asegura.

Asimismo, utiliza el riego por goteo, ya que permite que el agua llegue directamente a la raíz de forma lenta y precisa. Cosecha dos veces por semana, y es él junto a otros ayudantes los que cortan las frutas, verduras y hortalizas, que luego se venderán en agromercados. 

“Nosotros mantenemos una línea constante de productos de ensaladas, que ha estado prácticamente desde los inicios, desde que comenzamos en el 2017. Hacemos el mix de hojas para ensaladas que es una composición de hojas de lechuga, mostaza, endivia, amaranto, espinaca y otras”, apunta. 

Huertos

Las hierbas aromáticas son otras de las especies que abundan en el huerto de don Atilio: “Tenemos perejil, cilantro, albahaca, eneldo, tomillo, orégano griego, hierbabuena, romero y muchos más. Y siempre estamos probando cosas nuevas. Por ejemplo, hoy tenemos una variedad de perejil que se llama perejil italiano, no es tan intenso como el que generalmente encontramos. Te ayuda en la cocina como un acentuador de sabor, es decir, te permite definir los sabores de los platillos que estás preparando”, agrega.

De igual manera, cosecha zanahorias, tomates cherry, chiles de toda clase, zacate de limón, sandías, verdolagas, pitahaya y berenjenas.  Y gracias al talento culinario de su esposa, también vende productos como pestos de albahaca, salsas de chile y pasta de achiote, todos a partir de ingredientes naturales. 

Hoy en día, el sueño de don Atilio es impulsar la producción orgánica en el pueblo de Tamanique. Su meta es clara: que esta zona de El Salvador sea reconocida como un territorio de alimentos orgánicos, saludables y dignos de consumo, donde la calidad prevalezca siempre sobre la cantidad.

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