7 curiosidades que revelan la historia detrás de los símbolos patrios de El Salvador
El 15 de septiembre vuelve a poner en el centro de la atención una fecha llena de historia, símbolos y curiosidades sobre El Salvador. Estos son algunos datos que quizá no…

El 15 de septiembre vuelve a poner en el centro de la atención una fecha llena de historia, símbolos y curiosidades sobre El Salvador. Estos son algunos datos que quizá no conocías del país.
Han pasado 205 años desde aquel 15 de septiembre de 1821, cuando las provincias que integraban la Capitanía General de Guatemala proclamaron su emancipación de España mediante el Acta de Independencia, poniendo fin a más de tres siglos de dominio colonial español en los territorios de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.
Para el historiador Salvador Cañas, “la Independencia de El Salvador no fue un hecho aislado ocurrido únicamente el 15 de septiembre de 1821, sino un proceso político y social que comenzó años antes y continuó después de esa fecha”.

Cañas destaca que la independencia de las provincias de la antigua Capitanía General de Guatemala fue resultado de varios factores: la crisis política que atravesaba España, la difusión de ideas sobre la libertad y el descontento de los criollos locales con el control colonial. En ese contexto surgieron insurrecciones y movimientos independentistas, entre ellos el levantamiento del 5 de noviembre de 1811 en San Salvador, conocido como el Primer Grito de Independencia de Centroamérica.
Además, indica que después de que El Salvador se separó del gobierno español en 1821 no fue del todo independiente, ya que el territorio formó parte de distintos proyectos políticos regionales, entre ellos de la República Federal de Centroamérica. No fue hasta 1841, después de la disolución de esa federación, cuando el país finalmente se constituyó como una república independiente y soberana.

Pero más allá de los acontecimientos que cada 15 de septiembre se recuerdan al hablar de la Independencia, existen datos y curiosidades que muy pocos conocen relacionados con la historia del país. Por eso, con el aporte del historiador Salvador Cañas, hacemos un recorrido por algunos de esos detalles que han marcado el rumbo y la identidad de El Salvador.
El himno nacional nació después de la Independencia

La Independencia de 1821 y la creación de los símbolos patrios ocurrieron en momentos históricos diferentes. Un ejemplo es el himno nacional, escrito por el poeta y general Juan José Cañas y compuesto por el italiano Juan Aberle. La obra fue estrenada el 15 de septiembre de 1879 en el antiguo Palacio Nacional, casi seis décadas después de la proclamación de la Independencia. Este se popularizó muy pronto y fue reconocido como uno de los cantos patrióticos más bellos del mundo de aquel entonces. No obstante, tuvo que esperar 74 años para adquirir oficialmente la categoría de himno nacional.
Y es que, por una ironía del destino, al gobernante, doctor Rafael Zaldívar, se le olvidó declararlo himno nacional para que pasara a la categoría de símbolo patrio, por lo que fue adoptado sin declaratoria oficial alguna. No fue sino hasta 1953 cuando, mediante Decreto Legislativo, fue reconocido oficialmente.
Cabe señalar que este no fue el primer himno nacional que tuvo El Salvador. El primero fue compuesto en 1866 por el doctor Tomás M. Muñoz y el compositor Rafael Orozco. Pero tuvo vida efímera y en poco tiempo dejó de cantarse.
La bandera nacional tiene 114 años

La bandera fue adoptada como símbolo patrio el 17 de mayo de 1912. La iniciativa fue del presidente de la República, doctor Manuel Enrique Araujo, quien la izó por primera vez el 15 de septiembre de ese mismo año en la Tribuna Presidencial del Campo de Marte.
Las dos franjas azules de la bandera simbolizan los dos océanos que bañan a Centroamérica: el Pacifico y el Atlántico, el color blanco simboliza la paz. Lleva en medio de la franja blanca el escudo nacional o la leyenda «Dios, Unión, Libertad». El escudo es llevado si la organización que coloca la bandera es gubernamental o del Ejército. Mientras que la leyenda «Dios, Unión, Libertad» en letras doradas, se utiliza si es colocada por cualquier individuo u organización que no sea del gobierno, como las escuelas, edificios públicos, barcos mercantes, entre otros.
Hay dos árboles nacionales

Aunque suele hablarse de un solo árbol nacional, lo cierto es que El Salvador tiene dos árboles con esta distinción. El 1 de septiembre de 1939, mediante el Decreto Legislativo número 44, fueron reconocidos como árboles nacionales el maquilishuat y el bálsamo.

El primero por estar relacionado con la belleza de los paisajes salvadoreños y el segundo por tener una conexión más profunda con la historia económica del país, pues su resina fue aprovechada y comercializada desde la época colonial, llegando incluso a mercados europeos.
Una moneda conmemorativa

En 1970, la Asamblea Legislativa aprobó la iniciativa de conmemorar, mediante la emisión de monedas especiales, dos acontecimientos de gran relevancia para la historia nacional. En el artículo 1 del Decreto número 209, publicado en el Diario Oficial, establecía: «Procédase a acuñar monedas en oro y plata para conmemorar los siguientes eventos históricos nacionales: a) el siglo y medio de vida independiente a cumplirse el 15 de septiembre de 1971; y b) la lucha por la dignidad del hombre librada por los salvadoreños en julio 1969”.
Las monedas de denominación 200, 50 y 5 colones fueron puestas en circulación solamente con fines numismáticos en el territorio nacional; las utilidades obtenidas de estas emisiones, según el decreto, ingresarían al Fondo General de la Nación.
Una de las piezas más llamativas fue la de 200 colones, acuñada en oro. En una de sus caras aparecen el escudo nacional y el rostro de José Simeón Cañas, además de la fecha de 1971. En la otra se observa la iglesia Santa Cruz de Roma, de Panchimalco, considerada monumento nacional de carácter colonial.
La Merced y el recuerdo del Primer Grito

El campanario de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced es reconocido por haber sido el lugar donde se suscitó el Primer Grito de Independencia el 5 de noviembre de 1811. Según la tradición, reconocida en documentos oficiales, el prócer José Matías Delgado hizo repicar las campanas como señal del ánimo independentista frente al dominio español.
Este fue declarado monumento nacional y forma parte de los bienes culturales de El Salvador. En 2011, cuando se cumplieron 200 años del Primer Grito, la fachada y el campanario fueron restaurados.
Una llama que une a Centroamérica

Cada año, la celebración de la Independencia trasciende las fronteras salvadoreñas mediante el recorrido de la Antorcha Centroamericana de la Paz y la Libertad. El fuego de esta representa la unión de las cinco naciones de la región y recuerda el espíritu de quienes participaron en el proceso emancipador iniciado hace más de dos siglos.
Esta tradición comenzó en la década de 1950. Desde entonces, la antorcha atraviesa distintos territorios de la región durante septiembre, acompañada principalmente por estudiantes y ciudadanos. En su recorrido, es recibida en la frontera con Guatemala, atraviesa El Salvador y posteriormente continúa su camino hacia Honduras, como parte de una tradición que busca mantener vivo el vínculo histórico entre los países centroamericanos.














