La evolución del software vuelve a marcar distancia con el hardware antiguo: WhatsApp implementará nuevos requisitos que dejarán fuera a varios teléfonos que ya no soportan sus actualizaciones.
La aplicación de mensajería WhatsApp continúa su proceso de actualización tecnológica y, como parte de este ciclo, dejará de ser compatible con una serie de dispositivos móviles antiguos a partir del 10 de abril de 2026.
La decisión responde a la necesidad de elevar los estándares de seguridad, rendimiento y capacidad operativa de la plataforma, lo que implica dejar atrás equipos que ya no pueden soportar las versiones más recientes del sistema. En términos prácticos, los teléfonos que no puedan actualizarse a Android 5.0 o superior, o a versiones recientes de iOS, quedarán fuera del ecosistema de la app.
Dispositivos afectados
El recorte de compatibilidad impactará principalmente a smartphones lanzados antes de 2014, muchos de los cuales marcaron una generación en el mercado móvil. Entre los modelos más representativos se encuentran:
- Samsung Galaxy S3
- Samsung Galaxy S4 Mini
- Motorola Moto E (primera generación)
- Sony Xperia M
- LG Optimus L7 II
En el caso de Apple, también se verán afectados equipos como:
- iPhone 5
- iPhone 5c
- iPhone 5s
- iPhone 6 y 6 Plus
Estos dispositivos ya no reciben actualizaciones de sistema operativo, lo que limita su capacidad para ejecutar nuevas funciones y cumplir con los protocolos de seguridad actuales.
¿Qué pasará con los usuarios?
A partir de la fecha límite, la aplicación dejará de funcionar progresivamente en los dispositivos incompatibles: no permitirá nuevas actualizaciones y, eventualmente, dejará de abrirse.
Ante este escenario, los usuarios deberán optar por actualizar su sistema operativo, si el hardware lo permite, o migrar a un dispositivo más reciente para mantener el acceso al servicio.
Una tendencia inevitable
Este tipo de medidas no es nuevo en la industria tecnológica. A medida que plataformas como WhatsApp integran funciones más avanzadas, incluyendo mejoras en cifrado, inteligencia artificial y gestión de datos, el soporte para hardware obsoleto se vuelve insostenible.
En ese sentido, la “depuración” de dispositivos forma parte de una estrategia habitual en el sector: priorizar la seguridad y la experiencia de usuario, incluso si eso implica desconectar a una parte del parque tecnológico más antiguo.


