¿Te imaginas cosechar tus propias frutas y verduras en tu hogar? Eso es lo que muchas personas están haciendo hoy en día y por eso te queremos contar cómo puedes hacer tu propio huerto casero.
En la actualidad muchas personas están optando por cosechar sus propias frutas y hortalizas en su hogar y esto se debe a múltiples razones: para ahorrar dinero, consumir alimentos más saludables y orgánicos, y aprender más sobre la agricultura sostenible.
De acuerdo con el sitio especializado lahuertoteca.es, estos pequeños cultivos domésticos también contribuyen a la producción de oxígeno, la captura de carbono y la reducción de emisiones, algo que beneficia grandemente a la salud de las personas y al ambiente en el que habitan.
Todo ello ha llevado a numerosas familias a poner en marcha su creatividad y a transformar los espacios abandonados de sus casas en huertos, los cuales, en poco tiempo, les proporcionan frutas, verduras y hortalizas frescas con muchos nutrientes.
Hay que tener en cuenta que los huertos no solo se pueden realizar en la zona rural, sino que también se pueden adaptar a la zona urbana, ya que existen diversos tipos que se adecuan al espacio, al sustrato y al diseño que se quiere obtener. Aquí te mostramos cuáles son.
Huerto en suelo

Es el que se cultiva directamente sobre la tierra, como en jardines o terrenos abiertos. Se adapta bien a espacios amplios donde el suelo tenga buen drenaje y reciba suficiente sol. Permite sembrar una gran variedad de frutas y hortalizas, especialmente aquellas que necesitan más espacio para crecer, como maíz, calabaza, sandía, melón, papa, zanahoria, lechuga, tomate y frijol.
Huerto en macetas

Este tipo de huerto consiste en cultivar plantas en macetas, cubetas o cajones, lo que lo hace ideal para casas con poco espacio, balcones o patios pequeños. Se ajusta fácilmente porque las macetas pueden moverse según la cantidad de sol o el clima que necesiten. En él se pueden sembrar hierbas aromáticas como albahaca, cilantro y perejil, así como hortalizas pequeñas como espinaca, chile, tomate cherry y cebollín.
Huerto vertical

El huerto vertical aprovecha las paredes o estructuras elevadas para cultivar, siendo una excelente opción cuando no hay espacio horizontal disponible. Se adapta muy bien a balcones estrechos, patios pequeños o incluso interiores bien iluminados. Es ideal para cultivos de raíz corta y plantas ligeras, como lechuga, espinaca, albahaca, menta y otras hierbas aromáticas.
Huerto hidropónico

Este tipo de huerto cultiva las plantas en agua con nutrientes, sin necesidad de tierra, por lo que se adecúa muy bien a espacios reducidos e interiores. Requiere mayor cuidado y control, pero permite un crecimiento rápido y limpio. En los huertos hidropónicos se siembran principalmente hortalizas de hoja como lechuga, espinaca, acelga, albahaca, cilantro y, en algunos casos, fresas y tomates pequeños.
Huerto escolar o comunitario

Es un huerto creado para el aprendizaje y la colaboración entre varias personas, como estudiantes o vecinos. Se adapta al espacio disponible, combinando suelo, macetas y camas elevadas según las necesidades del grupo. En él se pueden sembrar hortalizas sencillas como lechuga, zanahoria, rábano, tomate, calabaza, así como hierbas aromáticas y algunas frutas de fácil cuidado.
CREA TU PROPIO HUERTO

¿En cuántos días obtendrás cosecha?
El tiempo de cosecha depende del tipo de planta, el clima, la luz solar y los cuidados. En un huerto casero, los primeros resultados suelen verse entre 30 y 90 días después de la siembra.
Plantas a sembrar
Rábanos
Zanahorias
Rábanos
Cebollas
Espinacas
Lechugas
Perejil
Berenjenas
Pimientos
Tomates
Paso a paso
1 Elige el lugar para el huerto
Si tu casa no es muy grande, puedes elegir un espacio del jardín o un pequeño rincón del hogar que le dé luz solar, ya que será importante para el crecimiento de las hortalizas. Si será huerto vertical que sea en paredes, estanterías o balcones.
2. Decide qué plantar
Si sembrarás en macetas, lo recomendado es cultivar hierbas como romero, perejil y cilantro. No obstante, si el espacio es más amplio puedes optar por zanahorias, tomates, pepinos, lechugas y pepinos.
3. Introduce el sustrato
El sustrato es la tierra que utilizarás para cultivar tus plantas. Existen diferentes tipos de sustratos (tierra vegetal, compost y fibra de coco), lo mejor es combinar varios de ellos.
4. Siembra las semillas
Si sembrarás directamente en la tierra, haz surcos y coloca las semillas de tu elección, luego cúbrelas y riégalas. De preferencia haz este procedimiento en la mañana o por la tarde, cuando el sol no está muy fuerte. No olvides dejar cierto distanciamiento entre especies.
5. Cuida muy bien el huerto
Crear un calendario para riego y abono de tus plantas. El riego lo puedes hacer durante la mañana o por la tarde cada día. Mientras que la abonada la puedes hacer generalmente cada 15 días a un mes durante la temporada de crecimiento o según las necesidades específicas de la planta y el tipo de abono.
6. Cosecha
Usa tijeras limpias o un cuchillo para no dañar la planta. Corta solo las hojas externas en plantas como lechuga, espinaca o acelga; así la planta seguirá creciendo. En hierbas aromáticas, corta los tallos antes de que florezcan para conservar mejor el sabor y aroma.




