Una final para la historia en la cancha y un desfile de estrellas en las gradas.
La fiesta comenzó antes de que rodara el balón. Tom Cruise se adueñó del micrófono sobre el césped para dar la bienvenida al público, mientras que Timothée Chalamet llevó el balón oficial al centro del campo entre aplausos, antes de unirse en la grada VIP a Kylie Jenner para seguir el encuentro. La previa también tuvo un momento cargado de simbolismo y orgullo deportivo cuando el tenista español Carlos Alcaraz saltó al terreno de juego portando el codiciado trofeo.
En el palco de honor, la representación española vivió el partido con máxima intensidad. La Princesa de Asturias, Leonor, y la Infanta Sofía no ocultaron su emoción al pitido final, celebrando efusivamente el triunfo antes de bajar al vestuario a felicitar al equipo. Muy cerca de allí, el actor Javier Bardem se dejó ver ondeando la bandera española y viviendo cada jugada al límite.
Las leyendas de La Roja de 2010 tampoco se quisieron perder la cita. Iker Casillas, el histórico capitán que levantó el primer título mundial en Sudáfrica, inmortalizó el momento tomándose un selfi con el terreno de juego de fondo. Por su parte, Andrés Iniesta, autor del inolvidable gol de hace 16 años, volvió a sostener la Copa del Mundo en sus manos, esta vez como testigo de una nueva gesta.
La música y el deporte internacional completaron un cuadro repleto de estrellas. Parejas icónicas como Beyoncé y Jay-Z compartieron espacio con figuras como Tom Brady, Dwyane Wade y el matrimonio formado por David y Victoria Beckham, quienes no dudaron en felicitar a la delegación española tras la victoria. Para rematar una jornada histórica, el intermedio ofreció un espectáculo multitudinario de la mano de Shakira, Madonna, Justin Bieber y BTS, terminando de redondear una noche inolvidable dentro y fuera del campo.



