Guía práctica para lograr la parrillada perfecta
¿Quieres asegurarte de que tu próxima parrillada sea un éxito rotundo? Conseguir ese sabor ahumado y jugoso es más fácil de lo que parece si cuidas la temperatura, las brasas y…

¿Quieres asegurarte de que tu próxima parrillada sea un éxito rotundo? Conseguir ese sabor ahumado y jugoso es más fácil de lo que parece si cuidas la temperatura, las brasas y los acompañamientos.
Pocas cosas se disfrutan tanto como organizar un asado en el jardín. No se trata solo de cocinar, sino de crear una excusa para reunirse, charlar sin prisa y compartir una buena mesa al aire libre. Conseguir ese toque jugoso y ahumado no requiere ser un experto, pero sí cuidar algunos detalles clave.
1. Dominar las brasas sin complicaciones
Tiempos de encendido: Enciende el fuego con unos 40 minutos de anticipación. Para prenderlo sin batallar, coloca un par de servilletas impregnadas con un chorrito de aceite de cocina bajo el carbón; arden de forma constante y no alteran el sabor de la comida.
El punto exacto: La carne nunca debe tocar la llama directa. El momento perfecto para empezar a cocinar es cuando el carbón está cubierto por una capa fina de ceniza grisácea y desprende un calor uniforme.
2. La selección de ingredientes
- Carnes y entradas: Combina cortes jugosos (como puyazo, entraña o lomo) con chorizos y embutidos para ofrecer algo de picar mientras el plato fuerte está listo.
- Verduras a la parrilla: Aprovecha las orillas de la parrilla para asar elotes, chiles, cebollines y papas envueltas en papel aluminio con una pizca de sal y mantequilla.
- Los acompañamientos: Infaltables en la mesa las tortillas calientes, un buen guacamol fresco, chimichurri picadito, limón y salsas al gusto.
3. Secretos para que la carne quede en su punto
- A temperatura ambiente: Saca la carne de la refrigeradora unos 20 o 30 minutos antes de ponerla al fuego. Si entra muy fría, se endurece y pierde jugosidad.
- El uso de la sal: Utiliza sal gruesa o parrillera justo antes de poner la pieza en la parrilla o al darle la vuelta. La sal fina tiende a secar la carne antes de tiempo.
- El reposo sagrado: Cuando la carne alcance el término deseado, retírala del fuego y déjala descansar sobre una tabla unos 5 minutos antes de cortarla. Esto hace que los jugos se reabsorban y la carne se mantenga suave y sabrosa.
Con la parrilla lista, las bebidas bien frías y una buena conversación, cualquier fin de semana es perfecto para encender el carbón.

















